miércoles 25 de enero de 2012
yes we can!
Estoy taaaaan contenta de volver a mi tesis...que hasta voy a escribirlo en el blog. Llevo cuatro meses durmiendo poco y mal, miento, lo poco que duermo fenomenal, pero poco. El nacimiento de Estrella ha hecho que mis neuronas se adormecieran hasta límites insospechados. De hecho, queda alguna secuela, como olvidarse continuamente de las cosas o guardar las llaves de casa en sitios extraños, pero...vale la pena. Y también vale la pena retomar la parte "abstracta" de la vida. Aparcar los pañales, la maxicosi, Dora la exploradora, el control de esfínteres y la lactancia materna para sumergirse en el mundo de las ideas, la libertad, la creatividad, los derechos humanos, los derechos de "mis árabes"...aaahh, es como sumergirse en un baño relajante lleno de espuma...lleno de letras y pensamientos. Esto es como lo de volver a hacer ejercicio despues de estar cuatro meses en casa, y de casa al coche y del coche a casa; hay que hacerlo despacio, paulatinamente, con calma. Hoy ya he dado un paso, mañana otro. Espero no tenerte tan olvidado y escribir más a menudo. Entre manos tengo un montón de cosas. Si soy sincera del todo, esas cosas me pueden taaaaantos días. Me siento frente al ordenador (y eso ya es un logro enorme) y pienso "no puedo, no puedo, no puedo". Mis compis de departamento no tienen dos niños, no limpian cacas, no dan pechos...pero en el fondo, es un engaño, porque si no tienen un pañal pegado en la cabeza, tienen otras cosas! Lo importante es que soy afortunada por tener una educación, por poder abrir una ventana a otra parte de mi vida, por poder ser más que una ama de casa (con todo mi cariño para las amas de casa y sin menospreciarlas lo más mínimo!muy muy lejos de mi intención)...lo que quiero decir es que todos los días se me plantean dos puertas: ama de casa (estar con mis nenes, mimarles, llevar la casa, hacer comiditas, mimar a JM) o investigadora predoctoral (universidad, proyectos, CFP, congresos). Las mujeres de hoy nos vemos en estos dilemas. Para algo he estudiado una carrera, ¿no? Pero es taaaaaan dificil compaginar, conciliar... pues yo lo voy a intentar, con la ayuda de mi JM (dando una cena al peque en estos momentos), con una buena organización y con colirio a tope porque de no dormir tengo los ojos rojos y me escuecen con el ordenador que no veas. Hala!Yes We Can!
jueves 17 de febrero de 2011

Voy a quitarle el polvo al blog...¿hace cuánto que no escribo?puff, mejor no saberlo. Sigo con mi tesis y mis mujeres árabes. Ahora me he centrado más en las irano-americanas, como Azar Nafisi, autora de Leer Lolita en Teherán, Azadeh Moaveni Lipstick Jihad, o el divertido Funny in Farsi de Firoozeh Dumas. Realmente, este grupo es uno de los más numerosos en cuanto a publicaciones y fama en los EE.UU. De hecho, los tres libros que he nombrado son bestsellers...La verdad es que he dejado de lado a Fatima Mernissi y a Leila Ahmed por motivos de trabajo y por acotar un poco el tema de esta never-ending investigación.
Mis árabes (o mis persas) en cambio no paran. Shirin Ebadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2003 acaba de estar en Bilbao en un congreso sobre género, que ha sido un éxito de asistencia. El año pasado también pisó nuestro país Azar Nafisi, que ha publicado hace poco (y ya está en español) la secuela de Leer Lolita, traducido como Cosas que he callado. Es igual de interesante que el anterior pero mucho más personal, de hecho yo diría que se centra en su madre, una figura muy enigmática, por cierto. Tuve la suerte, gracias a mi directora de tesis, de saludarla y que me dedicara el libro. Realmente no se ha hecho justicia con esta mujer en EE.UU. Es encantadora, a pesar de lo que diga el Dabashi ese. Siguiendo con las novedades árabes, este domingo en el Reina Sofía se proyectará a las 19h la película Shirin de Abbas Kiarostami. Sinceramente, no tengo ni idea de quién es pero allí estaré. Lo que realmente me preocupa es el silencio de mis personalidades femeninas árabes (o persas) sobre lo que está pasando en el mundo árabe. ¡Estamos viviendo un cambio histórico! Y sólo he encontrado a Shirin Ebadi hablando de ello...Por cierto, ¿será este el año también de Irán? ¿Después de 32 años de letargo, se podrá levantar la juventud iraní? Como bien predijo Fatima Mernissi, la revolución se hará a través de los jóvenes y de internet, o no se hará.
martes 24 de marzo de 2009
mama, phd
El tema de la mujer y la dificil situación en el mundo laboral es algo sobradamente conocido, pero todavía con muy pocas soluciones. Este libro, "Mama Phd", editado por mujeres de la Academia estadounidense es un compendio en forma de cortos y desenfadados artículos sobre lo que es ser mamá y conseguir terminar una tesis, y no digamos ya, encontrar un trabajo digno y estable dentro de la Universidad.He disfrutado enormemente leyéndolo porque ves reflejado el sufrimiento (realmente otro "parto") de hacer una tesis con la presión de un embarazo, de la gente del trabajo, del jefe/a...y de la sensación de que eres una perdedora si no la acabas. Pues bien, estas mujeres han encontrado un equilibrio en esa situación y la afrontan con humor y filosofía. Como dice la autora del último artículo de este libro, Judith Sanders, "nos gustaría disfrutar viendo rodar a nuestros hijos por el césped cuesta abajo, sin pensar que nuestra carrera se va con ellos cuesta abajo también".
No sé si alguien ha contabilizado cuántas profesoras embarazadas ha tenido en la Universidad; yo en siete años no he visto ninguna. Lo que sí que he visto es la carrera de Fórmula 1 que se pegan algunas a diario porque tienen que atender a la familia y al trabajo universitario.
Otra parte interesante del libro es el "Momifesto" final. Varias autoras hablan de 10 cosas que les hubiera gustado que alguien les hubiera dicho antes, y, resumiendo, cómo con el embarazo hay que ir con la cabeza bien alta, pues, al fin y al cabo, de ello depende la supervivencia de la especie humana...
miércoles 24 de septiembre de 2008

Por petición del público y porque he acabado otro libro interesante, escribo un nuevo comentario. Ya veo que el tema del velo da mucho que hablar, como no podia ser de otra manera...El libro en cuestión es Soft Weapons, de Gillian Whitlock. En él habla de los "veiled best-sellers", los best-sellers del velo o "velados". Por lo general, son fáciles de distinguir, porque tienen a una mujer con velo negro o un burqa en su portada, a la que sólo se le ven los ojos, que reflejan una mirada triste. Si la autora en cuestión no es muy conocida, una autoridad en el mundillo a lo Oprah Winfrey le hace una alabanza en la misma portada, del estilo..."a must-read book!". Lo de que sea "a true story of love and death (poner aqui Jordan, Afghanistan o cualquier otro país musulmán)", hace que se vendan como churros entre la población femenina de clase media de EE.UU. Whitlock dice que estos libros venden tanto porque nos hacen sentir bien, es decir, estamos colaborando con la causa de hacer oir la voz de las mujeres sin voz. En muchos de estos ejemplares, al final hay direcciones de ONGs a las que dirigirte con ese mismo objetivo. Pero lo más interesante es que Whitlock ve una estrecha relación entre la moda de estas "autobiografías" (desde el 11-S y el 2003) y los ataques de EE.UU. a Irak. Estas autobiografías tratan de "validar" la invasión de Irak y de Afganistán, usando (una vez más) a la mujer como excusa: "mira a las pobres afganas con el velo...tenemos que liberarlas de los talibanes opresores!". En fin, no sé si ya habíais pensado en esto, pero, aunque estaba claro que estaba relacionado, yo no había cído en la cuenta de que estas "autobiografías" espeluznantes, más bien testimonios, son esas "soft weapons", esas "armas sutiles", que forman parte del poder "blando", cultural, estadounidense, para justificar sus ataques a Iraq y Afganistán.
martes 12 de agosto de 2008
De acuerdo con lo que postula Mernissi en su libro del 2001 Scheherazade Goes West, el empeño por el hecho de que la mujer lleve el velo, y por tanto, que estén "condenadas a la invisibilidad", se debe al deseo de algunos de los hombres en el poder de "mantener viva la ficción de la homogeneidad" (22). En algunos países musulmanes, la cuestión de aceptar o no los derechos de la mujer es, en realidad, una cuestión de "aceptar o no el pluralismo". Cuesta creer estas palabras de Mernissi, ya que el Islam contiene a más de un billón de personas procedentes de países y continentes muy distintos, y donde además, la hospitalidad es un deber muy importante de un buen musulmán. El reducir a la mujer a un "sombra" en la esfera pública tiene que ver con ese deseo de homogeneidad, de control. La palabra pluralismo en el mundo islámico de hoy está conectada con el feminismo. Si un país acepta los derechos de la mujer, significa que la visión femenina de las cosas también importa, y que han de ser tenidos en cuenta sus derechos y deseos. Es darle voz al "otro", la mujer. Como dice Mernissi, "la civilización florecerá cuando los hombres aprendan a tener un diálogo íntimo con aquéllas que están más cerca de ellos, las mujeres con las que comparten sus camas" (51). Está claro que el velo es un tema político hoy en día; la visión de Mernissi es una pista más para entender el complicado mundo musulmán.
miércoles 18 de junio de 2008

He encontrado esta imagen que os puede servir para aclararos con tanto burka y tanta prenda musulmana... El hijab es lo que nosotros conocemos como velo, y yo diría que es la prenda más "liberal", usada principalmente por musulmanas que viven en países occidentales. Por ejemplo, en la Universidad de Westminster en Londres, muchas chicas de mi edad iban con vaqueros, una camiseta normal y el velo en la cabeza. El burka...en fin, se usa principalmente en Afganistán. El niqab en Arabia Saudí, y si van por la calle se cubren los ojos con un velo negro. El chador no deja ver más que la cara y las manos. No sabéis la impresión que da que una compañera de clase haga una exposición oral con un chador...es como si una cabeza sin cuerpo te hablase. Supongo que eso es lo que pretenden, ¡"descorporalizar" a la mujer!
READING LOLITA IN TEHRAN: A MEMOIR IN BOOKS

Esta es la increíble historia de Azar Nafisi, una profesora iraní de literatura del siglo XX en la Universidad de Teheran. En realidad, no duró mucho enseñando, ya que fue expulsada por no querer llevar el velo.
La poderosa personalidad de la autora hace un interesantísimo recorrido por los años de la Revolución Islámica en Irán. De hecho, coincide en algunas descripciones de estos momentos que le tocó vivir con los que cuenta Marjane Satrapi en su cómic Persépolis. Sin embargo, la originalidad de esta gran escritora consiste en entretejer sus recuerdos con el estudio de novelas americanas como El Gran Gatsby o Lolita. La verdad es que no he podido esperar a terminar la autobiografía para escribir sobre ella, porque me está resultando muy interesante. Si os intriga cómo el Ayatollah Khomeini impuso su poder en Irán y llegó a manejar a todos sus habitantes al más puro estilo 1984 de Orwell, este libro os interesará. Yo voy a seguir leyéndolo. Y por cierto, está traducido al español.
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