martes, 12 de agosto de 2008

De acuerdo con lo que postula Mernissi en su libro del 2001 Scheherazade Goes West, el empeño por el hecho de que la mujer lleve el velo, y por tanto, que estén "condenadas a la invisibilidad", se debe al deseo de algunos de los hombres en el poder de "mantener viva la ficción de la homogeneidad" (22). En algunos países musulmanes, la cuestión de aceptar o no los derechos de la mujer es, en realidad, una cuestión de "aceptar o no el pluralismo". Cuesta creer estas palabras de Mernissi, ya que el Islam contiene a más de un billón de personas procedentes de países y continentes muy distintos, y donde además, la hospitalidad es un deber muy importante de un buen musulmán. El reducir a la mujer a un "sombra" en la esfera pública tiene que ver con ese deseo de homogeneidad, de control. La palabra pluralismo en el mundo islámico de hoy está conectada con el feminismo. Si un país acepta los derechos de la mujer, significa que la visión femenina de las cosas también importa, y que han de ser tenidos en cuenta sus derechos y deseos. Es darle voz al "otro", la mujer. Como dice Mernissi, "la civilización florecerá cuando los hombres aprendan a tener un diálogo íntimo con aquéllas que están más cerca de ellos, las mujeres con las que comparten sus camas" (51). Está claro que el velo es un tema político hoy en día; la visión de Mernissi es una pista más para entender el complicado mundo musulmán.

4 comentarios:

Craimon Kiltoff dijo...

Está claro que el velo logra crear una sociedad femenina homogénea, en cuanto a superficie, es decir a lo que la gente ve con sus propios ojos, la cuestión sería si el velo, unido al sometimiento que sufren estas mujeres, logra homogenizar en cuanto a pensamiento y sentimiento a esas mujeres.

Cristina Sánchez dijo...

Supongo que esto está relacionado -en la opinión de Fátima M.- con el antiquísimo hecho del poder de control del hombre. Es mucho más fácil controlar lo homogéneo que lo diverso; de este modo, no obstante, parecen inhibirse ellos mismos de pensar más allá de sus propios horizontes. No por la "condenación" al modo de vestir de sus mujeres, sino por el miedo a la apertura de conceptos. ¿O no?

Craimon Kiltoff dijo...

Podría ser.

Marcelo dijo...

Y gracias por acercarnos esas pistas para entender!